Conoce al Gato Bengali

El bengalí te recordará sin duda a un gato salvaje por su aspecto. Es un gato grande y muy musculoso, aunque sus huesos pueden ser sorprendentemente ligeros para su tamaño. Cuando lo ves, todo te parece grande, enorme y grueso, sin embargo la longitud de las patas no son muy largas.

El bengalí tiene una cabeza grande con forma triangular. Tiene un cuello y cola gruesa. Los patrones suelen ser limitados por la introducción del gen tabby. Un bengalí con moteado marrón recuerda a un gato salvaje. Las motas del pelaje no deben alinearse en hileras, sino que deben estar dispuestas de forma aleatoria. Su pelo es corto y puede incluso tener un tacto algo áspero de forma natural. Es un pelo fácil de cuidar y no se enreda.

PERSONALIDAD

Aunque mucha gente le considera un gato salvaje que solo finge estar domesticado, la raza en realidad es muy dulce y cariñosa. El bengalí se apega mucho a las personas y es un fiel amigo. Como gato grande y atlético, el bengalí debe correr, saltar y retozar para estar contento. Es un gato curioso y vigilante.

CONVIVENCIA

El bengalí es un gato activo y extremadamente atlético. Si cuenta con un espacio adecuado para practicar ejercicio, puede mantener su propio peso sin demasiada dificultad. Es totalmente necesario que pueda correr y practicar ejercicio libremente. Es fácil de asear y, de hecho, disfruta con su aseo.

HISTORIA

La belleza de los gatos salvajes siempre ha atraído a la gente, por lo que se intentó cruzar a uno de los gatos salvajes con un gato doméstico para obtener un gato doméstico de aspecto salvaje pero de temperamento dulce. Con ese objetivo, la primera hibridación del gato leopardo y de gatos tabby domésticos se llevó a cabo a principios de los sesenta en los Estados Unidos. Aquel programa de crianza se suspendió temporalmente y se volvió a poner en marcha en 1981 a manos de Jean Mill y el doctor Willard Centerwall.

Pese a los muchos obstáculos encontrados al producir este híbrido, el resultado final del programa de crianza fue un gato de aspecto salvaje domesticado. Dado que el gato salvaje utilizado para fundar la raza fue el Felis bengalensis, el nombre de la raza que se adoptó fue Bengalí.

El bengalí comenzó como una raza controvertida y, hasta cierto punto, sigue siéndolo en la actualidad. Algunas de las preocupaciones residen en el hecho de que se utilizarán más gatos salvajes para la crianza doméstica, y que la parte salvaje del bengalí nunca podrá eliminarse del todo en el gato doméstico. Sin embargo, puede no ser algo muy importante dada la libertad de cruzamiento con gatos domésticos, y porque los registros felinos prohíben que los bengalíes de exposición tengan una relación de parentesco demasiado cercana con sus antepasados salvajes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *